El pasado 30 de mayo tuvimos la enorme suerte de ser los encargados de inmortalizar la boda de Ana y Borja en Alicante. Fue uno de esos días en los que sientes que los astros se alinean: el clima acompañó, los tiempos fluyeron y, lo más importante, los novios disfrutaron de cada segundo sin preocupaciones. Todo salió, literalmente, sobre ruedas.

Los preparativos en casa: menos es más
Si hay algo que nos encantó de esta boda (y que es una tendencia que viene pisando fuerte) fue el momento de los preparativos. Cada vez más parejas deciden huir de las casas abarrotadas de gente para quedarse con su círculo más íntimo.
En las casas de Ana y de Borja estaban las personas justas. Esta tranquilidad se nota muchísimo frente a la cámara. Nos permite capturar un «momento casa» mucho más privado, relajado y visualmente precioso. Sin el estrés de las multitudes, los novios respiran y nosotros podemos jugar con la luz y las emociones de una forma mucho más natural.
Ceremonia en la Iglesia de la Santa Faz: familia y caras conocidas
Tras los preparativos, nos dirigimos a la emblemática Iglesia de la Santa Faz. Es un lugar con un encanto especial para celebrar una boda en Alicante, pero lo que hizo que la ceremonia fuera inolvidable para nosotros ocurrió justo antes de entrar.
Nos encontramos con dos parejas de amigos de Ana y Borja a las que también les habíamos hecho el reportaje de su boda tiempo atrás. No os imagináis la ilusión que hace llegar a un evento y que te reciban casi como a uno más de la pandilla. Para nosotros, saber que seguimos trabajando y contando historias gracias al boca a boca y a las recomendaciones de nuestras propias parejas es el mayor premio que podemos tener.




















Celebración en Finca Torre de Reixes: facilidad y servicio de diez
Con el «sí, quiero» ya oficial, pusimos rumbo a la Finca Torre de Reixes para dar comienzo al banquete y la fiesta. Como profesionales del sector, siempre es un alivio llegar a una finca donde el equipo humano sabe perfectamente lo que hace.
El servicio en Torre de Reixes fue simplemente increíble. Nos lo pusieron súper fácil en todo momento.
Para nosotros, que tenemos que estar en mil sitios a la vez, que el equipo de la finca o el maître nos avise con antelación de las sorpresas, de las entregas de regalos o de los momentos clave del banquete es oro puro. Nos facilitaron el trabajo sobremanera, permitiéndonos estar siempre en el lugar adecuado y en el momento preciso para capturar la reacción de Ana, Borja y todos sus invitados.
Un día para recordar
La boda de Ana y Borja nos deja un sabor de boca inmejorable. Un gran ambiente, unos novios entregados, reencuentros maravillosos y proveedores que reman a favor de obra.
Gracias, chicos, por confiar en nosotros para guardar los recuerdos de uno de los días más felices de vuestras vidas. ¡Que seáis muy felices!
